Tal vez fui yo y tu no tienes nada que ver en esto...
Me descubriré... Sé que mostraré mi lado flaco pero ¿qué más da? Ya no hay nada de mí que tu no sepas, y la verdad tampoco hay mucho que deba o quiera ocultarte. Creo que eres una de las pocas personas que puede presumir de haberme desnudado, y no precisamente de cuerpo.
Tal vez solo fui yo quien se empeñó en creer que las personas que han tenido muy malas experiencias funcionen de nuevo, quien no se detiene ante pequeñas trampas. Tal vez fui yo el que tiene y tuvo la culpa de todo, el que decidió marcharse para que fueras feliz. Tal vez solo fui yo el que quiso verte feliz, quien quiere algún día comprobar mirándote así de esa forma, que nada cambió, pero ha cambiado. Porque tu y yo ya no somos nada. ¡solo historia!
Tal vez necedad de mi parte, intentos fallidos para guardarte en la caja de fracasos. Tal vez son mis alas que no supieron volar contigo, tal vez es mi voz que no sabe decirlo. Tal vez solo fui yo, y tú no tuviste vela en éste entierro. Tal vez fue algo tan mío, que quise que fuera tuyo sin pensar las consecuencias. Tal vez solo soy yo que me voy quedando solo con tu ausencia. Tal vez fui yo el que no aprendió a olvidarte de verdad. Soy yo el que debe cerrar para siempre esa puerta, el que debe tomar sus te quiero, tus te amo y guardarlos en la maleta, tal vez soy yo…
Quizás fui yo siempre quien inventó sonrisas, quien dijo que te quería aunque tú ya no quisieras, quien dijo que te amaba mientras a ti te valía madres, quien se empeño, quien buscaba algún indicio que nunca aparecía. Tal vez solo soy y fui un iluso que decidió volar contra el viento, nadar contra la corriente, quien extendió sus alas contigo, solo para que sean dañadas. Tal vez solo fui yo, tal vez fui una patética historia que nunca tuvo principio, y hoy, años atrás o después, solo me empeño en que tenga un final. Tal vez solo fui yo y tú no tienes, ni tuviste nada que ver en esto.
Aún pienso en aquellos sueños de como caminaríamos tomados de la mano, sonrientes; ignorando cuánto daño nos haríamos al final… como en tu piel mis labios encontrarían ese alivio de calmar nuestra sed de amar, en mis ojos tu tiempo tenía un porqué. Al menos eso pensé.
¿En qué momento todo esto se nos salió de las manos? Aunque pudo ser, se pronuncia en pasado, se revuelve el pasado en dudas y en intentos rotos que no volverán. ¡que valieron madres!
Nos perdimos en el otro mundo, porque no supimos dónde buscar, no escribimos más porque no quedaron más palabras. Perdimos la luz que cubrimos con sombras para aparentar, nos perdimos sueños que nunca existieron. Ilusiones que que se diluyeron, que murieron con los dos.
Y al final de todo, hoy me doy cuenta de que me invade el miedo... miedo de caminar a oscuras, porque sé que tu también estas así, con miedo y con ganas de aferrarte a mi mano y no soltarme.
Miedo de no saber a dónde ir cuando no ya no te encuentre... Miedo de que llegue la mañana, porque sé que tus buenos días ya no estarán ahí... Tengo miedo, miedo de un día mirar tus ojos y no encontrarte detrás de ellos... Miedo de tenerte cerca pero estar lejos de ti... Miedo de ti y de mí... Tengo miedo, miedo de que la distancia nos separe más... Miedo de que alguien más pueda darte hoy lo que yo no pude darte ayer... Miedo a ir despacio, miedo de acelerar... Ese miedo, mi miedo, te perdió.
Culparé al cielo, a la tierra, al agua, al perro, al vecino, al "portero", a la vida, a mi mamá y a la tuya, al destino, a la luz, a mi temperamento, a Dios, a mis ojos, a tu cuerpo de diosa, al clima, a la altura, a tus sueños, a los míos, a la muerte que nos espera, a la vida que nos vive, a cada uno de los engaños, a tus besos, a las palabras, a tus amigos, al tiempo, a cada mensaje enviado, y cada llamada telefónica, te culpo a ti por sonreír, y a ese huequito en el cachete, a la astrología, al camino, las tortugas, a los vicios, a los viajes, al mar, a las nubes, a cada número y letra, a las tazas de café, a las chelas, al cada cigarro, culpo a mis ojos por despertar cada mañana, a las mariposas, mi hermana y cada persona que conozco, a la televisión, a las noticias, a la ropa, al jabón, a la madrugada, al inicio... al final, al arcoíris y los colores, mis alergias, a mi sangre, al destiempo, al olvido, a las tiendas, a mis amigos, a mis manos, a la imagen, al sonido, al calor, a las ciencias exactas, a la medicina, a la paranoia, a la luna, a la gripe, a mis alergias, a tu voz, y hasta a los 5 estornudos, culpo... a lo que puedo, por no entender este vacío que siento, y tal vez no quiero entenderlo... porque la razón no siempre es quien debe entender...
No debes tratar de comprenderme con la razón... debes vivirme... estoy hecho de pedacitos de vida, de trozos, de instantes... de significados... que ahora no significan absolutamente nada.
Quisiera decirte que no me importa mi partida, que no me pesa tu ausencia, que mi vida es mucho mejor. Podría decirte mentiras que fácilmente creerías, pero primero tendría que creerlas yo... Lo siento, ni yo mismo me lo creo.. pero al menos aquí estoy siendo solo yo para reconocer o tratar de entender.
Aunque al final, ya nada de esto importe ni tenga sentido...
Lo que nunca fui contigo, lo seré sin ti...
No hay comentarios:
Publicar un comentario