Hay cosas que no sé en qué momento se tornaron de manera diferente, cuándo fue, que me comenzó a dar miedo acercarme a ella; y entonces, no poderme controlar… Ya tengo tantos conflictos en la cabeza, que hasta yo mismo, me pongo más trabas para no pensar; o mejor dicho, para no darme espacio de sentir. Es como una novedad saber que puedo sentir; como pensé que ya no sería posible, es sorprendente ver que después de miles de rupturas de corazón y muchas más muertes de turbulencias estomacales, volviera a sentir así… Es eso lo que me tiene impresionado, no cambió esa manera de sentir; sigue intacto, pensé que con tanto golpe algo pasaría en mi, que no reaccionaría de la misma manera… pero no, no es así. Qué mágico es todo esto. ¡Vivo un sueño!... y no quiero despertar.
Sin embargo, ahora es un poco diferente, con el corazón a mil; pero con casco y cinturón de seguridad puesto, sin duda mi corazón comenzó a pensar… Es que por fin escarmentó en cabeza propia que no puede darse el lujo de querer y ya… es que hasta para querer se necesitan dos… dos corazones libres… cosa que por el momento no hay. Pero en cambio, ésta vez no le causa tristeza ni enojo; al contrario, sabe que es una señal (ya tengo los ojos abiertos a las señales), podemos tomar esto como una forma de “tiempo” para conocer a la persona que nos hace sentir así de nuevo… Es que tanto tiempo de conocerle, que jamás nos pasó por la mente el poder sentir esto y que por lo que sabemos es mutuo… mutuo no significa que sintamos "igualito"...bueno, eso pienso.
Es tan extraño todo esto, raro, divertido, intrigante, poca madre… a veces me dan ganas de gritar o reírme solo… porque, ya me ha tocado irme sonriendo “de la nada” por la calle y me gusta cuando la gente me devuelve la sonrisa, es como si también les diera gusto el que me sienta así, feliz y tranquilo… ya no siento que mi corazón quiera salir a correr por toda la cuadra con 43278 tazas de café… sino que está consciente de cómo se siente y le gusta y ahora quiere hacer las cosas bien, sin prisa, sin tonterías… al menos no las innecesarias… porque cuando uno está enamorado puede darse el lujo de hacerlas…de cometer errores; pero éste no lo será, sé que no.
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